Entre monos, pelucas y un exceso de gritos que sacaban de la trama al espectador, este que puede perderse aturdido al medio del exceso de improvisaciones. Que están de más. Se estrenó Bacalao Regado al Vino. Una satírica comedia familiar que a veces parecía más una parodia debido a la fallida y exacerbada ejecución.
Transcurría el minuto veinticinco y aún seguía sin entender bien lo que decían los actores, quizás por una mala dicción o mala proyección de la voz.
Llegada a la mitad de la obra, lo único que te hacía recordar que estabas en el teatro eran los gritos exagerados de los actores en escena.
Si bien es cierto que la dramaturgia escrita y dirigida originalmente por Nando schweitzer cuenta un conflicto familiar, el engaño y el sufrimiento de ciertos personajes, ésta no se ve claramente expuesta en escena, y más la exageración de parte del elenco en su busca y una necesidad de hacerte reír, pero no de contarte la historia. Quizás el equilibrio lo tendrían que encontrar en los contrincantes de la trama principal esa que por veces se perdió.
La propuesta esta bien ejecutada en español ibérico por suerte, ya que de otra forma capaz no se hubiera entendido nada. Las improvisaciones deben aportar y no restar la historia, algo que no ocurrió. Menos es más.
Trabajar en equipo sin ánimos de sobresalir llevará a buen puerto esta propuesta y hará que Bacalao regado al vino sea una alternativa fija todos los sábados.
Algunos vestuarios no concordaban mucho con algunas escenas, a veces creía ver a la vecindad del chavo o la familia peluche en algunos aderezos que estaban por demás y sacaban la naturalidad de la obra. Por otra parte la musicalización de algunas escenas está muy bien ejecutadas al igual que la iluminación, pero si la presentación o audio de arranque tenía como consigna comunicar algo u presentar la obra, no lo hizo, hasta Alexa habla más claro. Hay de tener más cuidado con el estilo de espectáculo que se quiere plasmar y como lo ejecutan.
En términos generales, si usted público lector le gusta la sátira le recomiendo que vaya a verlos, pero eso si, lleve un poco de agua de azar, que bien lo puede usar para el susto o las risas. Bacalao regado al vino se presenta todos los sábados en el teatro vitral 21 hs. Más allá de que existan detalles a pulir se valora la entrega de seguir haciendo teatro en situaciones complicadas para el rubro.
¿Y usted ya fue a verlos? ¿Qué opinas de la obra?
por JACK BERAUN y OMAR MILLALONCO
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TODA crítica é válida. Igualmente hay que tomar siempre por el lado constructivo las críticas, todas. Como fan de la peli Ratatouille creo que lo mejor que puede pasar a una obra de arte es recibir una crítica.
ResponderEliminarAun siempre y también pued ser refutable. Creo que hay muchos puntos en que puedo discrepar del crítico en su análisis... pero no entraré en polémicas y pequeñeces, hasta porque opinión es como orificio.
Además toda unanimidad es burra por concepto. Cada cual tiene su opinión y en democracia hay de saber vivir en pluralidad.
Como toda obra de un nivel de complejidad como es Bacalao Regado al Vino suele la crítica no digerirla o comprenderla plenamente. Buscamos un concepto Art Nouvou de comedia en 7 filos distintos simultáneos, y eso puede sonar y eso esperamos que así sea: ruidoso a la primera vista. Nunca es mucho decir que Esperando la Carroza fue un rotundo fracaso en el teatro uruguayo en sus primordios cuando lanzada en 1962 por el Teatro Nacional de Uruguay y sufrió también duras críticas de los especialistas en su lanzamiento cuando en 1985 se hizo la versión cinematográfica en la Argentina. Creo que el gran crítico es el público. Y seguimos con casa llena y público inmensamente satisfecho. Me gustaría que la crítica y el público dialogaran sobre todo este nuestro aporte prepostmoderno al teatro suramericano. Me encanta los procesos abiertos, amplios y multiciplinariamente eclesiásticos y eclécticamente diversos. Como digo a décadas: El teatro no termina jamás con el cerrar del telón y el apagar de las luces.
Nos encanta. La razón de crear un espacio crítico es fomentar el público a frecuentar más asiduamente el teatro
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