
Bueno. Ahí vamos a más una rica y fructífera Expectoriencia. Hay aquellos que le gusten el estilo grotesco, del teatro grotesco, este ubicado más allá del entre las décadas de 30, 40, 50 y 60 como textos creativos y que después se proliferaron tanto por el lado de acá cuánto de allá del Río de la Plata. No basta decir y no nos detengamos solamente a obras como las de Jacobo Langsner, el uruguayo radicado en la Argentina y recién fallecido autor de Esperando la Carroza, Por Algo Será, la poco conocida y brillante continuación de Esperando "La Barbacue"...
Pero también uno de los clásicos de ese estilo es La Nona, de Roberto Tito Cossa, autor premiado y muy conocido por ser parte del movimiento del Nuevo Realismo Argentino. Al cabo, si esa es una obra que tiene un grado de sadismo en su texto y de ironía, que en la visión corriente de los seres humanix de hoy puede sonar áspera. Por otro arco que pude corroborar al por primera ve conocer un libreto suyo es que este estilo realmente es muy atípico y endemico de esa parte del planeta, o mejor del Globo, asi no me hinchan los huevos puritanos tierraplanistas.
La escenografía de la obra es bastante coherente con el estilo grotesco que sentí como impronta del montaje. O se, hizo lucir bastante los actores porque estaba ahí presente toda la pobreza que era relato del libreto, todo la descaracterización de semantica antinaturalista se expuso en todo: las personajes, la desesperación, en sufrimiento del amargo cotidiano de los personajes que también está plasmada. Se ve ésta muy bien ubicada y es muy visible, tangible, factible incluso agresiva, en el buen sentido de la palabra, y está muy presente en el escenario tanto por la elección de colores, bien como por el estilo que tiene el diseño del escenario.
Realmente cuenta el libreto, y por ende la obra, una historia trágica pintada por una retorica burlesca que me hizo pensar y reflectorar. La obra está impecable, tiene una luz también bastante concisa y las canciones que son de una timba bien argenta vinieron a sumar bastante de forma muy verosímil a todo que se está haciendo en el actual momento en el teatro independiente ependiente argentino.
Adentro del trabajo de la valorización de este estito de teatro grotesco la actuación en particular del actor que hace La Nona se destaca entre los demás. Entretanto que sea un clásico actores hombres interpretaren a mujeres y sumamente ancianas adentro del grotesco desde siempre, y bueno, hecho muy reforzado desde la versión en el cine que brillantemente Antonio Gasalla lo hizo en la controversa decada del 80 con su eterna mama Cora. Pero, y allí tengo que poner un pero, me parece que la sobredosis de teatro del absurdo, de artificialidad y también un poco de exageración en la tonafa y la tinta de los matices del personaje hacen con qué suene de alguna manera un tanto repetitivo y un poco caricato el resultado final de la actuación del protagónico que interpreta el personaje central de la obra.
Y en contra de esa propuesta actoral over vi a los demás actores en actuaciones bastante firmes en el sentido de que no se equivocaban en sus parlamentos. Mas al mismo me causo una lijera y constante molestia. Si, y esa es la palabra sin tilde, la intención de la dirección era ese resultado, bueno, partimos para otro patamar de debate. Si lo que se propuso fue logrado... capaz y esones una opción entre miles de...
Habría de plantearse un cambio rotundo en el norte de la direccion de actores. Por ahí una cuestión tonta que quizás la dirección o los actores, no tengo seguro si las propuestas de la dirección es exactamente está o si los actores tienen este estilo de actuación y vuelvo a decirlo en mi observar humilde tanto del público presente a través de sus reacciones: hablaban demasiadamente ligero y por no decírselo siempre, sin mucha expresividad, sin emoción. Una obra con grande potencial todavia no plenamente explorado.
⭐⭐⭐

Por Nando Schweitzer
En un final de semana turbulento y gris en la Cuidad Autónoma de Buenos Aires con muchas obras suspendidas por falta de público, más histeria después del nuevo pronunciamiento presidencial... cumplimos con nuestro compromiso con el arte. EL EXPECTOR estuvo presente en el teatro y vos podés estar seguro de que el teatro sigue vivo y con más protocolos que el transporte público o la fiestita que fuiste en ese último finde.
Lea más críticas aquí: www.elexpector.blogspot.com
Una obra que llega al corazón. Muy recomendable nada que envidiar a grandes obras.
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